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El cielo de Ferreras de Cepeda.

Falsas impresiones



A poco que levantemos la vista al cielo desde uno de los chanos de Ferreras, tanto de día como de noche, obtendremos unas impresiones que no siempre serán acertadas:


¿Es la Tierra un cuerpo plano?

La primera impresión es que la tierra que habitamos es un cuerpo plano con algunos montes y valles.

Pues esa impresión no es cierta. Ya hace mucho tiempo que sabemos que la Tierra es un planeta con forma de esfera, achatada por los polos y ensanchada por el Ecuador.


 

 

 

¿Es muy grande la Tierra?

La segunda impresión es que este planeta, la Tierra, es inmensamente grande, mucho más grande que todos los cuerpos celestes.

Pues resulta que tampoco es cierto. Su tamaño tan sólo es significativo dentro del sistema solar. Comparando el diámetro de la Tierra con el de los demás cuerpos celestes que vemos a simple vista, resulta que la Tierra es aproximadamente 4 veces mayor que la Luna, tres veces mayor que Mercurio, dos veces mayor que Marte, un poquito mayor que Venus (Lucero del Alba); pero es cuatro veces menor que Urano y Neptuno, nueve veces menor que Saturno, 11 veces menor que Júpiter, 110 veces menor que el Sol y 7.000 veces menor que la estrella Betelgeuse.


 

 

¿Es el Sol la estrella más grande?

La tercera impresión nos hará creer que el Sol es el estrella más grande y brillante, que la segunda sería la Luna, luego Júpiter, Venus, Sirio, etc.

Todas estas apariencias son también erróneas: el Sol es la estrella más próxima a nosotros, por eso nos parece la más grande y brillante, pero en realidad es una estrella de tamaño pequeño, ya que el 90% de las estrellas son mayores que el Sol. La Luna no es una estrella, sino un satélite de la Tierra, y no tiene luz propia, lo que vemos es su superficie iluminada por el Sol, y su tamaño es insignificante entre los cuerpos celestes. Tampoco los planetas Júpiter o Venus tienen luz propia y su tamaño no es significativo comparado con las estrellas.


 

 

¿Giran el sol, la luna y las estrellas alrededor de la Tierra?

La cuarta impresión puede darnos la idea de que nosotros y la Tierra somos el centro del universo y que todo gira en torno a nosotros. Nos parece que el Sol, los planetas, la Luna y todas las estrellas giran alrededor de la Tierra, dando una vuelta cada 24 horas, desde el saliente, por Matalascanda, hacia poniente, por La Chana. Tan sólo se excluye de esta marcha la Estrella Polar (de la constelación de La Osa Menor), que permanece fija en el Norte, sobre Escuredo.

Pues tampoco esto es cierto. Lo que está sucediendo es que somos nosotros, sobre la Tierra que habitamos, los que giramos hacia el Este, dando una vuelta completa cada 23 horas, 56 minutos y 4 segundos y, a causa de ese movimiento, dejamos atrás a los demás cuerpos que vemos, excepto la Estrella Polar. Tampoco el Sol ni las estrellas están siempre en un lugar fijo; pero están a tanta distancia de la tierra, que la percepción de sus movimientos es nula.


 

 

¿Se apagan o desaparecen las estrellas durante el día?

La quinta impresión podría sugerirnos que todos los cuerpos celestes, excepto el Sol y la Luna, se apagan después de las primeras claridades del alba hasta bastante después de oscurecer.

También esa es una impresión falsa. El cielo está siempre repleto de cuerpos celestes; pero la luz del sol nos impide verlos. Es como si el sol los apagara a fuerza de claridad. Dejamos de verlos nada más empezar a alborear y tardamos en verlos después de oscurecer, siempre por causa de la reverberación de la luz del sol en las partículas de polvo y gases que llenan nuestra atmósfera.


 

¿Por qué la Luna no es siempre igual?

Sexta impresión: Nos parece que la Luna no es siempre igual. Unas veces es un círculo luminoso (Luna llena), otras veces es una especie de rodaja del círculo (cuarto creciente y cuarto menguante), y otras veces es apenas una fina circunferencia.

Pues lo cierto es que la Luna es siempre igual, otra esfera rocosa y sin luz, que gira alrededor de nuestro planeta en un período que dura 29 días, 12 horas, 43 minutos y 12 segundos. Este movimiento hace que cambie la posición de la Luna con relación a la Tierra y el Sol. Por eso nosotros, desde la Tierra, veremos iluminada por el Sol toda su superficie o solamente una parte de ella, dando lugar a lo que llamamos “fases lunares”: 

• En la fase de "Luna nueva" (noches 0 y 29) la Luna está más cerca del Sol que la Tierra y solamente vemos su cara no iluminada.

• En "primer creciente" (noches 1, 2, 3, 4, 5 y 6)  vemos la Luna con cuernos, cada noche más ancha.

• En "cuarto creciente" (noche 7) vemos la mitad de la cara iluminada de la Luna

• En "Luna con joroba creciente" (noches 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14) vemos más de la mitad de la cara iluminada de la Luna.

• En "Luna llena" (noche 15) la Tierra está casi entre el Sol y la Luna, lo que nos permite ver la totalidad de la cara iluminada de la luna.

• En "Luna con joroba menguante" (noches 16, 17, 18, 19, 20 y 21) vemos más de la mitad de la cara iluminada de la Luna.

• En "cuarto menguante (noche 22) vemos la mitad de la cara iluminada de la luna.

• En "último menguante" (noches 23, 24, 25, 26, 27 y 28) vemos la Luna con cuernos, cada vez más estrecha.


 

 Seguiremos...